¿QUÉ HA PASADO CON EL CASO DE ALCEDO MORA? (Por: Juan Martorano)

25.04.2015 17:28

 

Infinitas gracias por los mensajes recibidos, aportes, sugerencias, recomendaciones de muchos compatriotas y camaradas que se han tomado la gentileza de leer mis apreciaciones, lo que me motiva a seguir mejorando y a seguir aportando en pro de una Patria y destino mejores. A los que insultan, descalifican y mentan madres, a esa oposición disociada, a esos odiositores, también sus dichos me motivan, me fortalecen, aunque de mí, el único sentimiento que puedo expresarles es el de la lástima.

 

No va este último comentario, a esa gente opositora, con legítimo derecho a no estar de acuerdo con el proyecto socialista, con el proyecto revolucionario, pero que cree en la lucha democrática y en el respeto. A ese sector de la población con el mismo derecho que tenemos los bolivarianos y que esta Patria también les pertenece, mis respetos, y siempre dispuesto al debate frontal, apasionado y hasta duro en ocasiones, pero siempre en el marco y en clima de respeto.

 

Estos comentarios introductorios los hago por los últimos artículos publicados. De más está mi agradecimiento infinito a Aporrea.org, Colarebo, Poder en la Red, Hoy Venezuela, y cuantos portales alternativos, comunitarios y revolucionarios han tenido la gentileza de publicar mis modestos aportes. Incluso, y a través del tuiter, tuve conocimiento de que el Diario Vea publicó uno de mis artículos, lo cual desde aquí agradezco infinitamente, incluso si pudieran hacerme llegar el artículo publicado lo agradecería infinitamente.

 

Pues bien, como parte del ejercicio que nos legó Chávez de la Revisión, Rectificación para Reimpulsar la Revolución Bolivariana, he tratado de volver al origen de todo, y al ejercicio pleno de la libertad de conciencia que debe caracterizar a todo revolucionario y revolucionaria. Me refiero al ejercicio de la crítica y la autocrítica, para poder rectificar identificar errores, poder corregirlos, y así reimpulsar nuestro proceso revolucionario. Nuestra Revolución Bolivariana, luego de la desaparición física del Comandante Chávez, afronta una serie de amenazas y asechanzas que la colocan en total peligro, y que la pueden poner en jaque si las subestimamos.

 

En el Título III de nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, referido a los derechos humanos y garantías, y de los deberes, en su Capítulo III referido a los derechos civiles, específicamente el artículo 45 del texto constitucional se establece lo siguiente: “Se prohíbe a la autoridad pública, sea civil o militar, aún en estado de emergencia, excepción o restricción de garantías, practicar, permitir o tolerar la desaparición forzada de personas. El funcionario o funcionaria que reciba orden o instrucción para practicarla, tiene la obligación de no obedecerla y denunciarla a las autoridades competentes. Los autores o autoras intelectuales y materiales, cómplices y encubridores o encubridoras del delito de desaparición forzada de personas, así como la tentativa de comisión del mismo, serán sancionados o sancionadas de conformidad con la ley”. (Subrayado del articulista).

 

Esto lo señalo, porque desde el movimiento popular me comentaron sobre el caso del camarada y compatriota Alcedo Mora, hombre revolucionario, conocido activista popular de la ciudad de Mérida responsable de las organizaciones de izquierda PRV-FALN- Ruptura y Tercer Camino, vocero del Secretariado de los Colectivos Revolucionarios del estado Mérida y servidor público de la Secretaría de Gobierno del estado Mérida.

 

Como lo señala la organización “Reporteros Comunitarios Mérida” en nota publicada en el portal aporrea.org del 15 de marzo de 2015, Alcedo Mora por su trayectoria y vocación de trabajo revolucionario es conocido ampliamente en nuestro país, siempre dispuesto en atender a las comunidades en sus necesidades era frecuentemente solicitado en la gobernación, rechazaba cualquier práctica burocrática.

 

Según informaciones aportadas por medios locales el pasado 27 de febrero, Mora salió desde su residencia del sector Campo de Oro de esta ciudad. De allí se dirigió a la Gobernación del estado Mérida, donde ejerce funciones en la Secretaría de Gobierno. Junto a Alcedo, desparecieron también Esneider Vergel y Eliécer Vergel, quienes le acompañaban.

 

Mora fue visto por última vez el 26 de febrero. El día 27 de febrero, remitió mensajes de texto donde informaba que asistiría a una reunión en la población de Jají, municipio Campo Elías del estado Mérida. Además, en sus mensajes de ese día informó:

 

“Camaradas. Alerta. Tengo requisitorio de orden de captura por el SEBIN, se me quiere involucrar en unos recueros, la cosa es complicada, es parte, donde se me quiere cobrar por unas denuncias de corrupción a PDVSA que -he- venido haciendo y me quieren montar una olla. Hay que estar pendiente. Atte. Alcedo Mora. Batería”.

 

La denuncia sobre la desaparición de Alcedo Mora fue interpuesta ante el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) de Mérida el pasado 5 de marzo. Y reposa bajo el número de expediente N° K 15-0262-00618.

 

Como activista y defensor de los derechos humanos, me llama poderosamente la atención, que a 58 días casi de la desaparición de Alcedo, no se tenga respuesta de lo que ha sucedido con él, ni respuesta de los órganos de seguridad ciudadana. Sabemos que tenemos que ir hacia un Estado Democrático y Social, de Derecho, pero sobre todo de Justicia, que se traduzca en un Estado Comunal; tenemos la arquitectura político-jurídica para ello, pero si no existe la voluntad política ni el desterrar los viejos vicios y las viejas prácticas represivas de la IV República en nuestros cuerpos policiales. Los preceptos constitucionales y legales que fundamentan la participación ciudadana serán letra muerta.

 

Estamos entrando en una encrucijada definitiva de nuestro proceso revolucionario. Muchos de los logros y conquistas revolucionarias que hemos obtenido con Hugo Chávez, aplica aquello de lo que alguna vez dijo Ernesto “Ché” Guevara: “Cuando lo extraordinario se vuelve cotidiano, estamos en presencia de una Revolución”. Y precisamente por haberse vuelto cotidiano la entrega de cientos de miles de viviendas, de “canaimitas”, de alimentos, de medicinas y todo tipo de beneficios para nuestro pueblo, mayor es el peligro de que esto se pueda perder, por la falta de conciencia, sobre todo de las generaciones más jóvenes, que no conocieron de los horrores y la represión de la IV República.

 

Pero también debemos tener muy claro que la Revolución está reñida con la mala gestión, la corrupción, el robo y la impunidad. Su combate es tarea diaria para los revolucionarios y las revolucionarias. Pero lo cierto es que urge sí, derrotar los viejos vicios, el burocratismo, la corrupción, la ineficiencia, la ineficacia, la inefectividad y avanzar hacia el socialismo, tanto en lo espiritual como en lo material.

 

Por eso, a casi dos meses de la desaparición de Alcedo Mora y sus acompañantes, exigimos a las autoridades regionales del estado Mérida, al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas y al Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) a dar oportuna y pronta respuesta sobre el paradero de estos compañeros, en respuesta a las demandas del movimiento popular revolucionario de Mérida y el país todo. Si así lo hicieren, la Patria se los agradecerá, si no, se los demandará.

 

Alcedo Mora es uno de los que habló Bertold Brecht, de los imprescindibles, porque ha luchado toda su vida por la Revolución Socialista. No he tenido la deferencia de conocerlo en persona, pero espero y hago votos, esperando que la Providencia así me lo permita, de conocerlo personalmente, porque sus luchas y mis luchas nos hermanan, y en algún punto de este camino revolucionario, estoy seguro que nos encontraremos.

 

¡Bolívar y Chávez viven, y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!

 

¡Por la pronta aparición de Alcedo Mora y sus acompañantes sanos y salvos!

 

¡Hasta la Victoria Siempre!

 

¡Independencia y Patria Socialista!

 

¡Viviremos y Venceremos!

 

Fuente: http://www.aporrea.org/ddhh/a206730.html